Bombas de diafragma metálicas

Las bombas de diafragma metálicas GINKAI están disponibles con opciones de cuerpo en acero inoxidable, aleación de aluminio o hierro fundido. La elección del material depende de las características del fluido y de las condiciones de trabajo, como la temperatura, la presión, la viscosidad y la presencia de partículas. Cada material ofrece propiedades distintas, por lo que es necesario comprobar su compatibilidad con el producto que se va a bombear.
La gama comprende versiones neumáticas y eléctricas. En ambos casos, el movimiento alternativo de los diafragmas genera las fases de aspiración e impulsión del líquido. Para seleccionar una configuración, también deben considerarse los materiales de los diafragmas, las válvulas, los asientos y las juntas, además de los requisitos de caudal y de instalación.

Características y criterios de selección
  • Opciones de materiales: los cuerpos metálicos permiten seleccionar distintas construcciones según las condiciones mecánicas y la naturaleza del fluido. El acero inoxidable, la aleación de aluminio y el hierro fundido no presentan la misma resistencia química, por lo que no deben considerarse intercambiables.
  • Temperatura de trabajo: la temperatura admisible depende del modelo y de los materiales del cuerpo, los diafragmas y los elementos de sellado. Antes de bombear líquidos calientes, es necesario verificar los límites establecidos para la configuración seleccionada.
  • Características del fluido: la viscosidad, la presencia de sólidos y la posible acción corrosiva o abrasiva del producto influyen en la elección de la bomba. Deben comprobarse el tamaño máximo de partícula admitido, el caudal y la presión requeridos.
Aplicaciones

Las bombas de diafragma con cuerpo metálico pueden considerarse para distintos procesos de trasvase industrial. La aplicación concreta debe seleccionarse según las propiedades del fluido y las especificaciones de cada modelo:

  • Industria química: trasvase de líquidos de proceso, productos viscosos y fluidos con partículas en suspensión, siempre que sean compatibles con los materiales de la bomba.
  • Petróleo y derivados: transferencia de determinados fluidos oleosos y aguas de proceso, previa verificación de su composición y de las condiciones de funcionamiento.
  • Procesos alimentarios y farmacéuticos:aplicaciones que requieren comprobar la configuración del equipo, los materiales en contacto con el producto y los requisitos higiénicos correspondientes.
  • Tratamiento de aguas residuales: trasvase de aguas de proceso y determinados lodos, según la concentración de sólidos, el tamaño de partícula y la compatibilidad de los materiales.
  • Minería y metalurgia:manejo de determinados fluidos de proceso y suspensiones, previa comprobación de las condiciones de abrasión y de los límites de funcionamiento de la bomba.